DEBUT PERO NO DESPEDIDA DE URÍAS

RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

PRESENTACION-  Lo impresionante de lo vivido el viernes 27 de Mayo no fue el debut de Julio Cesar Urías en sí, fue  esencialmente que por lo menos un día, uno solo, el beisbol fue eje de atracción del gremio deportivo nacional. Aficionados y medios, tirios y troyanos: todos al beisbol.

Ver a un chamaco de 19 años lanzar fue motivo suficiente para que las redes sociales (el vehículo informativo de hoy) se inundaran con menciones a quien es considerado en este 2016 el segundo mejor prospecto de las Grandes Ligas. Eso no es poca cosa.

Más allá de lo que se vio, que para nada debe decepcionar o desencantar quienes esperaban algo más, todo debe quedar en que inició en lo que seguramente será una historia de éxito. De eso no deben tener duda y ese entusiasmo debe prevalecer para cuando nuevamente tenga oportunidad de aparecer ahí, justo donde muy pocos pueden llegar.

De lo visto, nos quedamos con el aplomo y serenidad de Julio. Le ganó, obvio, el pánico escénico, ese “nervio” que a todos nos gana en esas primeras veces en donde nos topamos de frente, cara a cara, con el “qué pasará” que aterroriza a algunos. Lo demás es talento puro, así se vio.

Ahora sigue la palabra mágica en el beisbol, que se “ajuste”, que se acomode en el sillón y perciba que no todo es como las Menores, empezando por la zona de strike. Tiene el repertorio para ser letal y no dudamos que en los años por venir así se compruebe.

Al fin se muestra otro talento mexicano del más alto nivel competitivo.

EXPECTACIÓN– Pero regresando al fondo del tema, lo bueno (sobresaliente) es que el beisbol tuvo al fin en México esos minutos de fama como hace mucho tiempo no se vivía. Fue respuesta a muchas de las exigencias de aquellos que se quejan de la falta de difusión tanto del avasallamiento del que muy frecuentemente es objeto.

Por lo vivido el viernes 27, no es necesario seguir implorando por la TV abierta, porque Televisa o TV Azteca se asomen o porque eso que llaman “prensa nacional” abra espacios. No, bastó un personaje apenas para que se diera lo que hoy se observa casi como un milagro.

Nuestro beisbol requiere de historias de éxito, ya no puede vivir de chismes o rumores, de “voladas” de cuentos que nacen en directivos que pagan porque a los enanos los hagan gigantes. La pelota nacional necesita personajes y que a estos los ofrezcan ante el aficionado en toda su humana condición y el nivel de talento que la misma afición demanda.

El viernes apareció quien encarna un nivel de calidad que existe pero se regatea de manera egoísta. El pelotero que recién salido de Ligas Infantiles, la cuna de las grandes estrellas, es vendido bajo el requisito falso de tener que firmar con un equipo de Liga Mexicana de Beisbol. Desaparecer ese sistema monopólico, chafa, balín, sería puerta abierta para que surgieran las Figuras (las reales) que el fan quiere y el espectáculo necesita.

Sin eso, nada.

RETOS– Y sí, la aparición de  Julio Cesar Urías, así sea por esta sola vez o haya más actuaciones en Grandes Ligas en el futuro, abre el gran reto para clubes y ligas, Taparse los ojos y seguir en lo mismo es casi la ceguera total.

Es la oportunidad para autocriticarse y reconocer que algo anda mal si es que nos tenemos que esperar 15, 20 o 25 años para que algo o alguien “cuaje” y entonces celebrar. Luego pasa que se cae en situaciones que provocan la risa de burla por no decir que la crítica por mentir descaradamente.

¿Qué opina usted de que la LMB haya publicado en las redes sociales que Urías “formó” a Urías? Más ridículo y falso que eso, ni los excesos de maduro.

El novato regresa a la triple A donde seguirá luciendo, se seguirá mostrando y aprendiendo. Pero más allá, donde los Dodgers lo seguirán cuidando. Buena estrategia.

Y aquí uno, a esperar esos 15,20, 25 años.

 

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