POR GILBERTO RUIZ RAZO
CAMPEÓN.- De la forma menos esperada, Charros, que estaba a un strike de perder el título, aprovechó un par de lanzamientos descontrolados del serpentinero Lupe Chávez, para anotar dos carreras en el fondo del décimo capítulo, y dejar tendidos en el terreno a los Tomateros para agenciarse el primer banderín en su historia en juegos de Series del Caribe. De esta forma tan inesperada, se dio el cerrojazo al evento.
REACCIÓN.- En las primeras entradas del juego por el banderín de la Serie del Caribe, Charros parecía encaminarse a un triunfo tranquilo pues llegó a tener una ventaja que parecía definitiva. Pero un poderoso rallie de 6 carreras de los dirigidos por Lorenzo Bundy puso el marcador 9-7 más un cuadrangular de Víctor Mendoza, los acercó más. Todavía Charros anotó una carrera para despegarse 10-8, antes de que viniera de nuevo Víctor Mendoza en la entrada 9 para botar otra pelota con uno en circulación y empatar en forma sensacional.
EL FINAL.- Ya en entradas extras, y aprovechando el corredor de cortesía, Tomateros anotó una rayita para ponerse a tres outs del triunfo, pero lo mejor para los locales estaba a punto de llegar. Con corredor de cortesía, en el cerrando el décimo capítulo, más uno que logró ponerse en circulación dejando hombres en las esquinas, vino una rola de frente al lanzador que decidió no buscar la doble matanza que hubiera puesto fin al encuentro, puso out al corredor de la antesala pero dejaron en el tira y tira, corredores en los últimos senderos.
EL DRAMA.- Bateando Mateo Gil, ya con dos strikes y dos outs, vino un lanzamiento malo de Lupe Chávez que fue enviado para cerrar el juego, para que Charros empatara en forma sensacional. Pero no conforme con ello, vino otro wild pitch de Chávez para que se anotara la carrera que puso fin al emocionante encuentro y daba a los tapatíos su primer clásico caribeño. Y a la vez, el piloto Benjamín Gil, por fin pudo ser monarca de un evento de esta talla, después de cinco fracasos.
EL CIERRE.- Si bien es cierto que Víctor Mendoza tuvo un inicio lento en el clásico que ayer llegó a su fin, el cierre que tuvo, al irse de 9-5 con par de bambinazos y jugando una excelsa primera base demostrando a los que piensan que no es apto para jugarla, que es uno de las mejores primeras bases mexicanos. El apodado “Chule”, por quien Yaquis cedió a 4 jugadores para conseguir que Mayos decidiera cambiarlo, debe ser un jugador que no sea limitado a ser solamente un bateador designado.
HASTA EL FINAL.- Bligh Madris, un jugador que estuvo en triple A con Toledo en la organización de Tigres de Detroit, nunca fue parado por la mencionada organización. Jugó hasta el final de la temporada de su equipo Charros y ayudó hasta el final cuando colaboró con un cuadrangular. Ese tipo de slugger es lo que el que vino a dirigir a Yaquis, Gabe Álvarez necesitaba recomendar a la tribu. Lo que más extraña es que a Madris nadie lo paró. Tampoco sucedió con norteamericanos de los mismos Charros, de Tomateros y Naranjeros. ¿Por qué a la tribu cajemense sí?.
LUEGO SEGUIMOS.
