SÉPTIMA ENTRADA

POR GILBERTO RUIZ RAZO

ELSISTEMA.- Desde el mismo Opening Day de este 2026, se empezó a utilizar el sistema de retos o desafíos ABS, en forma oficial en los juegos de temporada regular, que dio un giro al beisbol. Este sistema permite que receptores, pitchers y bateadores en turno, puedan desafiar, al ampáyer principal, por no estar conformes con la marcación que dio, apelando con solo tocándose la parte superior de su cabeza.

ASÍ FUNCIONA.- Ya se sabe cómo funciona. Cada equipo tiene hasta dos oportunidades de fallar, pues de acertar, siguen las dos oportunidades en las 9 entradas. Si fallan en dos oportunidades, por decir algo, en la sexta entrada, ya no les es permitida otra apelación, hasta, si se llegan, las entradas extras.

LA PREGUNTA.- Todo lo citado arriba, permite que exista más justicia en el beisbol. Sin embargo, ¿se ha preguntado usted, cómo deberán sentirse los ampayers cuando sus fallos se revierten?. Y es que, en el desarrollo de un encuentro solamente, se revierten varios fallos de los ampayers principales en los conteos de bolas y strikes.

AFECTA.- Creemos que sí les afecta, más entre los ampayers de poca experiencia. Tal vez los de más trayectoria sepan esconder sus emociones y no se les nota dicha afectación, cuando les ganan los desafíos. Pero pueden sentir varias cosas: frustración, molestias, sobre todo cuando está convencido de su marcación.

TAMBIÉN.– Otra cosa, también podrían verse afectados porque se deben sentir heridos en su orgullo profesional. También deben sentir bastante presión porque las revisiones se dan ante miles de aficionados en los estadios y ante, tal vez, millones de aficionados que siguen los juegos por la TV.

IMPORTANTE.- Lo más importante para los llamados anteriormente hombres de azul, es que no se ”enganchen” emocionalmente, cuando se les revierten sus marcaciones. Que sigan manteniendo su misma zona de strike. Que se convenzan que un buen ampáyer puede fallar en algunas ocasiones.

OTRA.- Y hablando de reclamos constantes que los manejadores hacen al no estar de acuerdo con sus marcaciones, pueden verse afectados psicológicamente y se les complica la situación y es cuando puede venir la pregunta acerca de cómo podrán sentirse los ampayers.

CONSTANTES.- Y más cuando los reclamos son constantes, tal vez se sienta cuestionado un ampáyer, por más profesional que sea, dado a ue se siente cuestionado en su trabajo. Y es que nadie es inmune a la presión. Y obvio que su pensamiento está porque sabe aque el manejador que protesta reiteradamente, no está de acuerdo con su marcación.

POR ÉTICA.- Un ampáyer, al sentirse cuestionado por las protestas de un manejador, deben tratar de mantener su postura y no buscar revanchas. Al contrario, buscar seguir marcando como la ética lo indica y su profesionalismo. En realidad, llegamos a la conclusión de aue: ¡Es muy complicado ser ampáyer!.

BUEN DÍA