*El lanzador de Cañeros lanza pelota de un hit en relevo ante Nacionales quienes ganaron a los Mets.
El sonorense Daniel Duarte tuvo un excelente regreso al mundo de las Grandes Ligas con un relevo de primer nivel aunque su equipo de los Mets de Nueva York salió con una derrota ante los Nacionales de Washington 9-6
Diarte que fue llamado recientemente al roster del equipo grande, marcó su debut el pasado martes entrando al quite por el abridor Nolan McLean quien se fue con ocho imparables y nueve carreras en una labor de cinco entradas y dos tercios. McLean le dio el pelotazo a C.J. Abrams siendo llamado Duarte quien sin lanzar sacó el tercer aut después de un intento de robo de Abrams.
La séptima entrada no fue problema para el sonorense retirando a los nacionales en tres hombres, Daylen Lile fue dominado en linea al izquierdo, Fylan Crews elevo al central y Jorvut Vivas roleteo a primera con la asistencia de Duarte. En la octava se enfrentó a cinco bateadores después de que había dominado a Drew Millas, enseguida Nasim Nuñez le conecta de hit, pero sale adelante obligando a James Wood con elevado al central y poncha a Luis García Jr.
En total, el derecho de los Cañeros de Los Mochis lanzó dos y un tercio con un hit y un ponche, en total Duarte realizó un total de 28 lanzamientos.
SU LLEGADA AL EQUIPO GRANDE
Según la información Duarte no llegó por casualidad. El mexicano activó la famosa “cláusula de movilidad” en su contrato de Ligas Menores, obligando a los Mets a tomar una decisión rápida: o lo subían al roster de 40 hombres o lo perdían ante otra organización. La directiva no dudó y le abrió la puerta grande, apostando por su brazo fresco y su hambre de Grandes Ligas.
Para hacerle espacio, los Mets enviaron de regreso a Triple-A al derecho Joey Gerber, quien apenas había sido llamado para la serie contra los Yankees de Nueva York pero ni siquiera tuvo chance de subirse a la loma. Así es el béisbol: un día estás en el Bronx y al siguiente, de vuelta en el autobús rumbo a Syracuse.
Duarte llega encendido: en Triple-A dejó una efectividad de 2.60 en 17.1 entradas, mostrando control y temple en situaciones de presión. Aunque su historial en la Gran Carpa marca 3.99 de efectividad en 36 apariciones, su capacidad para cubrir episodios largos puede ser la “joyita” que el manager necesita mientras la rotación se estabiliza.
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